La inflación repuntó a 3.77% en la primera quincena de enero, aún bajo lo previsto, pero con núcleo al alza y Banxico bajo presión de mantener la tasa.
La inflación en México volvió a acelerar en la primera mitad de enero y se ubicó en 3.77% anual, de acuerdo con el índice de precios al consumidor quincenal publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). El dato se mantuvo dentro del rango objetivo de 3% ±1 punto porcentual del Banco de México (Banxico), pero rompió la racha de dos quincenas consecutivas de desaceleración y se convirtió en una nueva señal de cautela para la política monetaria.
El incremento se produjo desde el 3.69% anual observado en diciembre de 2025, cuando la inflación general había sorprendido a la baja frente a lo previsto por el consenso. Pese al repunte, la lectura de enero volvió a quedar por debajo de las expectativas de mercado, que apuntaban a 3.87% según sondeos de Bloomberg citados por analistas.

La inflación subyacente —que excluye energéticos y productos agropecuarios— avanzó a 4.47% anual en la primera quincena de enero, desde 4.31% en la segunda mitad de diciembre, y se mantuvo por encima de la general. Dentro de este componente, los bienes mostraron un alza anual de alrededor de 4.5%, mientras que los servicios se ubicaron en torno a 4.4%, con presiones destacadas en educación y vivienda.
En términos quincenales, el índice general aumentó 0.31% y la inflación subyacente 0.43%, ambos por debajo de las previsiones de los analistas, lo que indica que, aunque la tendencia de desinflación perdió fuerza, no se registró un rebrote abrupto de precios.
Entre los rubros con mayor contribución al alza se ubicaron cigarros, refrescos embotellados y alimentos preparados, afectados por el incremento al impuesto especial (IEPS) aplicado a bebidas azucaradas y tabaco a inicios de año. En contraste, tarifas aéreas, huevo y gas LP doméstico mostraron caídas quincenales que ayudaron a contener la lectura global.
El dato llega después de que Banxico redujera en diciembre su tasa de referencia en 25 puntos base, hasta 7%, acumulando doce recortes consecutivos desde 2024 en un ciclo de relajación gradual para apoyar el crecimiento. Sin embargo, la persistencia de una inflación subyacente por encima de 4% y la reciente aceleración han llevado a varios grupos de análisis a anticipar una pausa en la reunión del 5 de febrero. Casas de análisis como Capital Economics y Scotiabank estiman que el nuevo dato refuerza el escenario de mantener la tasa en 7% en febrero y dejar cualquier ajuste adicional para más adelante en el año.
Para las empresas y los hogares, el repunte de enero implica que el costo del crédito y las condiciones financieras podrían permanecer relativamente restrictivos por más tiempo. Un recorte adicional de tasas más temprano se ve menos probable mientras la inflación subyacente no muestre una trayectoria más clara hacia el objetivo de 3%. Al mismo tiempo, la contención de la inflación general dentro del rango objetivo ofrece cierto respiro a la demanda interna y preserva el atractivo relativo de México frente a otros mercados emergentes en un contexto de nearshoring y relocalización de cadenas de suministro.
En el corto plazo, la atención del sector empresarial estará centrada en la próxima decisión de Banxico y en la evolución de los precios de servicios, rubro que suele reaccionar con mayor rezago y tiene un peso importante en la canasta del consumidor urbano.
El repunte de la inflación a 3.77% mantiene a México dentro del rango objetivo, pero limita el margen de Banxico para seguir recortando la tasa en el muy corto plazo y obliga a empresas y hogares a prepararse para un periodo más prolongado de costos financieros relativamente elevados





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