El principal puerto del Atlántico volvió a operar
El 21 de agosto, la administración de Santo Tomás de Castilla informó que el puerto retomó actividades después de tres días de huelga, con un impacto económico que la propia entidad cifró en al menos US$30 millones. La reactivación ocurrió en la tarde, luego de acuerdos con los trabajadores para normalizar el flujo de carga y descarga.
Balance preliminar y efectos logísticos
La prensa local reportó que Empornac aún no cuantifica plenamente los costos derivados de la detención de maniobras y del ingreso/salida de buques durante los dos días más críticos, aunque confirmó la suspensión de operaciones y la afectación de itinerarios. El balance definitivo se consolidará con los datos de naves atendidas y movimientos diferidos.
Congestión residual y normalización escalonada
Tras el levantamiento del paro, gremios y medios especializados describieron una congestión residual que exigirá normalización escalonada de itinerarios, asignación de atraques y reprogramación de turnos de estiba, con prioridad en perecederos y graneles.
Lo que queda en el radar
El caso reabre la discusión sobre capacidad portuaria, gestión de colas y resiliencia operativa para sostener la competitividad del comercio exterior guatemalteco frente a choques laborales y de infraestructura.






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