En medio de alta tensión internacional, el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela ordenó la excarcelación de 13 presos políticos, ocho de ellos opositores, incluidos dos ciudadanos italianos.

La mayoría de los liberados habían sido acusados en casos de presunta corrupción en alcaldías manejadas por la oposición, denunciados por el gobierno a principios de año.

En la lista figura el exdiputado Américo De Grazia, detenido tras la crisis generada por la cuestionada reelección de Maduro en 2024, considerada fraude a nivel internacional.

Según el dirigente Henrique Capriles, entre los opositores liberados están Víctor Jurado, Simón Vargas, Arelis Ojeda Escalante, Mayra Castro, Diana Berrío, Gorka Carnevalli, Margarita Assenzo y Américo De Grazia.

Los que pasaron a arresto domiciliario son Nabil Maalouf, Valentín Gutiérrez Pineda, Rafael Ramírez, Pedro Guanipa y David Barroso. “Hoy varias familias vuelven a abrazar a los suyos”, afirmó Capriles, aunque advirtió que todavía hay muchos presos políticos.

Venezuela camino a la democracia

El anuncio de excarcelaciones ocurre en paralelo al despliegue de buques de guerra estadounidenses en el Caribe. La líder opositora María Corina Machado advirtió que la administración de Donald Trump “no está jugando” y enfrenta la situación en Venezuela como un asunto “serio y prioritario”.

Machado, que permanece en la clandestinidad, aseguró que existe “una alianza muy fuerte” entre los sectores que buscan una transición y que “muy pocos militares de alto rango apoyan a Maduro”. Subrayó que el respaldo de Washington es clave para un cambio democrático y aseguró: “Vamos a convertir a Venezuela desde una cueva de criminales hasta un lugar seguro de todas las Américas”.

Por su parte, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, reafirmó que Estados Unidos está dispuesto a “usar todo su poder” para frenar el flujo de drogas, en medio de acusaciones sobre posibles vínculos de Maduro con narcotraficantes y paramilitares.

Analistas internacionales consideran que la liberación de presos políticos podría ser un intento del gobierno venezolano por suavizar la presión diplomática y mejorar su imagen ante organismos internacionales, mientras se mantiene la alerta por posibles sanciones económicas y militares de EE. UU.

En el ámbito interno, la medida también busca calmar tensiones políticas y sociales en el país, donde la población sigue enfrentando crisis económicas y escasez de servicios básicos, factores que han generado un creciente malestar hacia el gobierno.

Fuente. información de Infobae.

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