El presidente panameño José Raúl Mulino visita Brasil para atraer inversiones estratégicas, fortalecer la relación con Mercosur y negociar el regreso de la bananera Chiquita.
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, emprendió el pasado miércoles una visita oficial a Brasil con una nutrida delegación empresarial y legislativa, en busca de nuevas inversiones y con la mira puesta en el regreso de la transnacional bananera Chiquita a suelo panameño.
Brasil, un socio clave para Panamá
La gira de Mulino responde al compromiso adquirido con Lula durante la última Cumbre del Mercosur en Argentina. Panamá, que desde diciembre es Estado Asociado del bloque, aspira a convertirse en miembro pleno para fortalecer su papel como hub logístico y plataforma de reexportación hacia el sur del continente.
“Es muy importante para Panamá este paso hacia el Sur. No representa una amenaza para ningún sector panameño, al contrario: abre oportunidades estratégicas de integración y comercio”, ha señalado el presidente.
Además de atraer capital brasileño en áreas como infraestructura portuaria, Mulino manifestó el interés de su Gobierno en adquirir aeronaves de la fabricante Embraer, tercer mayor productor de aviones del mundo.
El regreso de Chiquita
Otro de los puntos clave de la agenda presidencial es la reunión con la directiva de Chiquita, prevista para el viernes 29 de agosto en Brasil. El objetivo: negociar la reapertura de operaciones en Panamá, cerradas meses atrás tras un prolongado paro sindical en la provincia de Bocas del Toro que dejó pérdidas por 75 millones de dólares y el despido de unos 6.500 trabajadores.
El Ejecutivo panameño ya autorizó al Ministerio de Comercio e Industrias a firmar los acuerdos necesarios para facilitar el regreso de la compañía, lo que representaría un alivio para la economía local y la recuperación del empleo en la región.






Deja un comentario