El USS Sampson se abasteció de combustible en el puerto de Amador, en medio de un creciente despliegue militar de Washington cerca de Venezuela que ha generado críticas de gobiernos latinoamericanos y aliados internacionales.
Un segundo destructor estadounidense USS Sampson hizo una escala estratégica en el puerto panameño de Amador para reabastecerse de combustible para seguir su recorrido a aguas internacionales.
El movimiento naval se suma al paso reciente del buque lanzamisiles USS Lake Eire, que se dirigió al Caribe. Estas acciones refuerzan el despliegue militar de Washington en aguas cercanas a Venezuela y Centroamérica.
Una flota cada vez mayor
El operativo estadounidense contempla la presencia de al menos dos destructores adicionales con misiles guiados, el USS Jason Dunham y el USS Gravely, actualmente frente a las costas venezolanas.
También se ha movilizado el buque de asalto anfibio USS Iwo Jima con más de 4,500 efectivos a bordo, acompañado por dos naves de apoyo. A esta fuerza se suma el submarino nuclear USS Newport News, cuya ubicación exacta se mantiene bajo reserva.
El despliegue militar de la administración Trump tienen el apoyo del presidente de Guyana, Irfaan Ali, pero el régimen de Caracas lo acusó de alentar un «frente de guerra».
¿Por qué aumenta la tensión?
Washington ha justificado el despliegue como parte de una operación contra la organización narcoterrorista: el cartel de los Soles, supuestamente comandada por el presidente venezolano, Nicolas Maduro, aunque no ha presentado pruebas concluyentes que vinculen directamente a esa nación con este delito.
Por su parte, Caracas, en cambio, califica estas acciones como una “agresión encubierta” que busca abrir la puerta a una intervención militar. Para contrarrestar la presión, el gobierno venezolano también ha intensificado las jornadas de alistamiento de la Milicia Bolivariana, con una alta participación ciudadana en plazas públicas.
Rechazo y tensiones diplomáticas
El despliegue no solo ha generado tensión con Caracas, sino también un rechazo regional. La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) emitió un comunicado conjunto condenando la presencia naval de EE.UU. en la zona.
Asimismo, los gobiernos como los de México, Colombia, Cuba y Bolivia también han criticado la medida, China y Rusia, que mantienen estrechos vínculos con Venezuela.






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