El sector bancario centroamericano cierra 2024 y proyecta 2025 con números que demuestran solidez y resiliencia en un entorno económico global
complejo. Según el análisis de S&P Global Ratings en su Panorama Bancario Regional, los bancos del istmo mantuvieron crecimiento estable
tanto en carteras crediticias como en captación de depósitos, resultado de estrategias efectivas de gestión de riesgos y optimización operativa

La banca regional enfrenta 2025 con desafíos y oportunidades claramente definidos: desaceleración económica moderada, cambios en política
monetaria de Estados Unidos, evolución de regulaciones financieras locales, y aceleración de la transformación digital como imperativo
competitivo.
Este artículo analiza el desempeño del sector bancario centroamericano, identifica tendencias clave y proyecta el panorama para los próximos 12-
24 meses, basándose en datos de agencias calificadoras internacionales, bancos centrales regionales y análisis de instituciones financieras
especializadas.

Crecimiento del Crédito: Motor Económico Regional

El crédito bancario, principal impulsor de la actividad económica en Centroamérica, mantuvo expansión positiva durante 2024 con crecimientos
diferenciados por país:
Honduras y Nicaragua: Lideraron con tasas de crecimiento interanual entre 5% y 9%, impulsados principalmente por financiamiento al consumo,
comercio y manufactura, según la agencia calificadora PCR .


El Salvador: El crédito creció 8.2% durante 2024, con perspectivas de mantener ritmo similar en 2025, apoyado por estabilidad macroeconómica y
el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que proporcionará $1,243 millones en financiamiento durante 2025 .


Costa Rica: Presentó crecimiento modesto de 3% en 2024, pero con expectativas de aceleración en 2025 una vez que las tasas de interés
alcancen niveles más accesibles para el sector corporativo .
Guatemala: Mantuvo expansión crediticia estable, aunque con énfasis en gestión conservadora de riesgos y selectividad en segmentos de mayor
riesgo.

Según S&P Global, «la demanda de crédito aumentará en el sector corporativo una vez que las tasas de interés caigan a niveles más accesibles». La expectativa es que el crecimiento del crédito se recupere lentamente en 2025, aunque seguirá siendo más débil que en años previos a la
pandemia.

Rentabilidad y Eficiencia Operativa

Los indicadores de rentabilidad del sector bancario centroamericano muestran solidez, con niveles de Rentabilidad sobre Activos (ROA) que
reflejan gestión eficiente:

Guatemala: ROA de 1.94% al cierre de 2024 (comparado con 2.15% en 2023), reflejando presiones por mayores costos de fondeo pero
manteniendo rentabilidad saludable.

El Salvador: ROA de 1.3% y utilidades de $325 millones al cierre de 2024, representando incremento moderado de 3.7% respecto a 2023.

Honduras: ROA de 0.95%, con estrategias de optimización de costos operativos que sostienen rentabilidad.

Nicaragua: Mantuvo rentabilidad sobre activos en 2.39%, con perspectivas positivas de continuidad en 2025

Los bancos lograron mantener niveles de rentabilidad saludables gracias a:

  1. Expansión moderada en cartera de préstamos: Especialmente en sectores de consumo y comercio con márgenes aceptables.
  2. Optimización operativa: Reducción de gastos administrativos mediante digitalización y automatización de procesos.
  3. Gestión eficiente de fondeo: Mantenimiento de tasas de interés estables y diversificación de fuentes de captación.
  4. Control de morosidad: Índices de cartera vencida que no sobrepasan 2.28% en promedio regional, mediante refinanciamientos y
    reestructuraciones estratégicas

Morosidad Controlada: Gestión Proactiva de Riesgos

La morosidad en el sistema bancario centroamericano se mantiene en niveles manejables, indicando gestión proactiva de riesgos crediticios:

  • Promedio regional: 2.28% de cartera vencida
  • Mecanismos utilizados: refinanciamientos, reestructuraciones, –
  • seguimiento cercano de clientes en riesgo
  • Provisiones: niveles adecuados de cobertura de cartera problemática

Según PCR Rating, «esta tasa indica que los bancos han hecho una buena gestión de sus carteras» , permitiendo que las utilidades mantuvieran
desempeño positivo a pesar de entorno económico desafiante.

Conclusión

El sector bancario centroamericano enfrenta 2025 con fundamentos sólidos: rentabilidad saludable, morosidad controlada, capitalización adecuada
y transformación digital avanzada. Los bancos que prosperarán serán aquellos que:

  • Aceleren adopción de tecnología manteniendo seguridad
  • Expandan acceso a segmentos desatendidos mediante innovación
  • Gestionen proactivamente riesgos crediticios en entorno incierto
  • Desarrollen productos regionales que faciliten integración económica
  • Adopten prácticas sostenibles alineadas con agenda ESG globa

Para instituciones como Grupo Promerica, con presencia en múltiples países centroamericanos, la oportunidad es clara: convertirse en socio
financiero regional que acompañe a empresas y personas en un proceso de integración económica que, aunque complejo, es inevitable y
necesario para el desarrollo de la región.

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