Fundesa advierte que país necesita USD 48 mil millones para cerrar brecha de infraestructura y generar empleos.

Guatemala cerró 2025 con un crecimiento económico del 4.1% y proyecta mantener ese ritmo para 2026, según datos presentados por el Banco de Guatemala y el sector privado durante el foro «Perspectivas Económicas 2026» organizado por la Fundación para el Desarrollo de Guatemala (Fundesa) el 14 de enero.​

El presidente del Banco de Guatemala, Álvaro González Ricci, destacó que la economía guatemalteca muestra estabilidad macroeconómica con inflación controlada en 1.65%, el nivel más bajo en 14 años. Las reservas internacionales del país equivalen a 11 meses de importaciones, lo que fortalece la previsibilidad para inversores de largo plazo.​

Sin embargo, el sector empresarial advierte que Guatemala enfrenta un desafío crítico: convertir esa estabilidad en inversión productiva. Juan Monge, vicepresidente de Fundesa, calificó como «alarmante» que el país alcance solo el 16% de inversión respecto al PIB, muy por debajo del 25% necesario para generar empleos de calidad y cerrar brechas de desarrollo.​

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) estima que Guatemala necesita invertir USD 48,200 millones hasta 2030 para cerrar brechas en infraestructura económica, incluyendo transporte, energía, agua y conectividad. El déficit logístico actual encarece costos y reduce la competitividad exportadora del país.

En 2025, la inversión extranjera directa superó los USD 1,870 millones, mostrando una tendencia positiva. Para 2026, las proyecciones oficiales apuntan a alcanzar los USD 2,050 millones, siempre que se mantengan condiciones de estabilidad política e institucional.

El presupuesto aprobado para 2026 asciende a Q163 mil millones, superior en 5% al vigente en 2025, con un déficit fiscal proyectado mayor al 3% y una deuda pública del 28% con respecto al PIB. La recaudación tributaria cerró 2025 en Q103 mil millones, un incremento significativo respecto a años anteriores.​

González Ricci señaló que para 2026 se proyecta que la inflación se acerque al valor central de la meta del 4% más o menos un punto porcentual. El tipo de cambio se mantiene estable alrededor de Q7.7 por dólar, reduciendo el riesgo cambiario para operaciones comerciales.​

El sector privado enfatiza que el verdadero reto es cómo convertir la estabilidad macroeconómica en más inversión, más empleo y mayor bienestar para la población. Esto requiere una visión compartida entre el sector público y privado para priorizar proyectos de infraestructura que potencien la competitividad del país.​

En el contexto regional, Guatemala se posiciona como una de las economías de mayor crecimiento en Centroamérica para 2026, por encima del promedio de 3.6% proyectado para la región. El Banco Mundial ajustó al alza su proyección para Guatemala a 3.7%.​

Las oportunidades de inversión para 2026 se concentran en infraestructura económica, donde el déficit representa una barrera para el crecimiento sostenido. El crédito bancario al sector privado aumentó con tasas de dos dígitos durante 2025, con énfasis en proyectos productivos.

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