Honduras analiza un subsidio del 50% al diesel ante una suba de 12 lempiras por galón ligada al bloqueo del Estrecho de Ormuz.
Honduras se prepara para registrar uno de los mayores aumentos recientes en el precio del diésel, con un alza prevista de 12 lempiras por galón a partir del próximo lunes, según informó la Secretaría de Energía. El gobierno evalúa un subsidio del 50% para mitigar el impacto en el transporte y la canasta básica, en medio de la volatilidad generada por el bloqueo del Estrecho de Ormuz, que ha reducido la oferta mundial de crudo y presionado al alza los combustibles.

El bloqueo de la vía marítima, por donde circula cerca del 20% de la producción mundial de petróleo, ha disparado los precios internacionales y está afectando la estructura de costos de la economía hondureña. El titular de Energía, Eduardo Oviedo, indicó que el incremento responde a factores geopolíticos externos y que el país no tiene capacidad para absorber íntegramente el impacto sin afectar otras partidas del presupuesto.
La propuesta en discusión es que el Estado asuma seis lempiras por galón, mientras que el consumidor final pagaría los otros seis. Analistas señalan que el subsidio podría aliviar en parte la presión sobre las tarifas de transporte público y el costo de los insumos agrícolas, pero advierten que el apoyo fiscal tiene un límite frente a un escenario de precios elevados prolongado.
La economía hondureña ya enfrenta una inflación en torno a 3,46% en febrero, dentro de la meta oficial del Banco Central, pero con fuerte peso de los alimentos y los combustibles. Movilizadores y gremios de transporte han advertido que, sin apoyo estatal, podrían elevar tarifas de pasaje o reducir servicios, lo que afectaría especialmente a hogares de menores ingresos.
En el plano empresarial, el aumento del diésel impacta directamente a sectores ligados al transporte de carga, agricultura y construcción, que dependen de combustible para maquinaria y logística. Pequeñas y medianas empresas alertan sobre la posibilidad de ajustes de precios en bienes y servicios, así como de retrasos en proyectos sensibles a costos energéticos.
El gobierno ha llamado a la población a optimizar el uso de vehículos particulares y a fortalecer la gestión de inventarios en el corto plazo, mientras mantiene la coordinación con el sector privado para monitorear la transmisión de precios. En el Congreso, diputados de distintos partidos han respaldado la búsqueda de “mecanismos importantes” para mitigar el impacto, aunque coinciden en que el subsidio no puede ser una solución permanente.
En el contexto regional, El Salvador y otros países centroamericanos han mantenido su esquema de precios quincenales de combustibles, con ajustes que buscan reflejar la volatilidad global sin afectar en exceso la inflación. Honduras podría tomar referentes de estos modelos al definir la duración y el alcance de su propuesta de subsidio al diésel.
En conclusión, la posible suba de 12 lempiras al galón de diesel coloca a Honduras frente a un reto de política económica de corto plazo, donde el equilibrio entre apoyo al consumidor y responsabilidad fiscal será clave para preservar la estabilidad macroeconómica regional.





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