El Salvador aplica nuevos precios de gasolina y diésel del 17 al 30 de marzo, con alzas de hasta 26 centavos por galón.
El Salvador anunció este lunes nuevos precios de referencia para gasolina y diésel que entrarán en vigencia del 17 al 30 de marzo de 2026, con aumentos de hasta 26 centavos por galón en las tres zonas del país. La Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas (DGEHM) informó que las variaciones se aplican a gasolina superior, gasolina regular y diésel, en línea con movimientos del mercado internacional del petróleo.

Según el comunicado oficial, los ajustes buscan reflejar la evolución del precio de referencia internacional del combustible, que se ha mantenido en niveles volátiles en las últimas semanas. La DGEHM señaló que, pese a las subidas quincenales recientes, los precios de venta al público en El Salvador aún se sitúan por debajo de los niveles registrados hace un año, gracias a la gestión de mecanismos de estabilización y a la estructura de impuestos vigente.
En la zona metropolitana, la gasolina superior y regular registrarán incrementos cercanos a 25 centavos por galón, mientras que el diésel asumirá el mayor impacto porcentual, afectando especialmente al transporte de carga y al costo de los servicios de fletes y distribución. Empresas del sector de logística y transporte advierten que el aumento se traducirá en mayores costos de operación, que podrían trasladarse parcialmente a tarifas de transporte de pasajeros y de mercancías en las próximas semanas.
El gobierno salvadoreño ha reiterado que el esquema de precios referenciales se mantiene en línea con el objetivo de preservar la estabilidad macroeconómica y evitar presiones adicionales sobre la inflación. En el último informe de inflación, el Banco Central de Reserva reportó una tasa subyacente moderada, con los combustibles incidiendo de forma limitada gracias a la gestión de estos ajustes gradualizados.
Para el clima empresarial, el alza de los combustibles suma presión a sectores sensibles a los costos energéticos, como transporte, logística, construcción y comercio. No obstante, analistas locales señalan que el impacto en el PIB podría ser contenido, siempre que el precio del barril de crudo no se mantenga en niveles muy elevados durante varios meses consecutivos.
En paralelo, el país continúa avanzando hacia una matriz energética más diversificada, con proyectos de energía renovable y la discusión de una planta nuclear como alternativa a largo plazo. La discusión sobre la energía nuclear ha ganado visibilidad después de la firma de un memorando de entendimiento con Estados Unidos para avanzar en el desarrollo de un primer reactor hacia 2030, lo que, en el mediano plazo, podría reducir la dependencia de los derivados del petróleo.
En conclusión, el ajuste de combustibles del 17 al 30 de marzo refleja la exposición de El Salvador a la volatilidad del mercado petrolero, pero se mantiene dentro de un marco de políticas que priorizan la estabilidad de precios y la competitividad del sector productivo.






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