El PIB de El Salvador creció 3.9% interanual hasta septiembre de 2025, liderado por construcción e inversión. Para 2026 se espera una moderación al 3%.
SAN SALVADOR. — La economía de El Salvador registró un crecimiento interanual de 3.9% durante los primeros nueve meses de 2025, superando las proyecciones iniciales de organismos internacionales, según un análisis de la financiera EMFI publicado el 11 de marzo de 2026. Sin embargo, diversos indicadores sugieren que el ritmo de expansión se moderará durante este año.

El desempeño se atribuye principalmente a la fortaleza de la demanda interna, con la inversión como motor principal y un papel central del flujo de remesas. La inversión creció cerca de un 25% interanual, impulsada en particular por el sector de la construcción.
Desde la perspectiva sectorial, la construcción lideró el avance del PIB con un incremento de 27.1%, seguida por transporte y almacenamiento (9.7%), servicios financieros (6%), industria manufacturera (4.3%) y turismo (3.7%).
No obstante, los indicadores de alta frecuencia comenzaron a mostrar señales de enfriamiento hacia finales de año. El Índice de Actividad Económica Mensual (IVAE) tuvo una evolución volátil: tras crecer 7.1% en septiembre, descendió a 1.4% en octubre, repuntó a 4% en noviembre y cerró en torno a 2.6% en diciembre.
El déficit comercial también se amplió. El saldo negativo mensual pasó de 791 millones de dólares en 2024 a 952 millones en 2025, ya que las importaciones crecieron a un ritmo mayor que las exportaciones.
Para 2026, las proyecciones apuntan a una moderación. La Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano (Secmca) estima que la economía salvadoreña crecerá cerca de 3%, lo que la colocaría nuevamente como la de menor dinamismo en Centroamérica. Guatemala lideraría la región con 3.9%, seguida de Honduras con 3.2% y Costa Rica con 3.6%.
En el frente inflacionario, el Banco Central de Reserva reportó que la inflación interanual de febrero de 2026 fue de 1.17%, la cifra más alta desde agosto de 2024, impulsada por aumentos en restaurantes y hoteles (3.96%) y salud (2.41%).
Como factor positivo, EMFI destaca el nuevo acuerdo de comercio recíproco con Estados Unidos, que prevé una reducción de aranceles y mayor acceso al mercado estadounidense para productos salvadoreños, especialmente en los sectores textil, industrial y agrícola.
El principal riesgo para la economía salvadoreña sigue siendo su alta dependencia de las remesas provenientes de Estados Unidos, cuyo flujo podría verse afectado por las políticas migratorias vigentes. La capacidad del país para diversificar su base productiva y consolidar la inversión serán factores determinantes en los próximos trimestres.





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