Honduras activa mesas de trabajo para negociar aranceles con EE.UU. tras reunión Asfura-Trump en Mar-a-Lago. Se busca eliminar gravámenes del 10% y 25%.
El presidente de Honduras, Nasry Asfura, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, sostuvieron el sábado 7 de febrero una reunión bilateral de aproximadamente una hora en la residencia de Mar-a-Lago, en Palm Beach, Florida. El encuentro, el primero entre ambos mandatarios desde la toma de posesión de Asfura el 27 de enero, se centró en comercio, inversión extranjera, aranceles y migración.

Según declaraciones del propio Asfura a la agencia EFE, Honduras ya tiene conformadas las comisiones técnicas encargadas de negociar la reducción de los aranceles que actualmente gravan sus exportaciones: un arancel general del 10% sobre la mayoría de productos y un gravamen del 25% específico para el sector de arneses eléctricos destinados a la industria automotriz. Las mesas de trabajo se instalarán en territorio hondureño y podrían comenzar esta semana, pendiente de coordinación con la Embajada de EE.UU. en Tegucigalpa.
Contexto comercial y competitividad regional
Honduras envía aproximadamente el 60% de sus exportaciones a Estados Unidos, su principal socio comercial. Sin embargo, el presidente hondureño reconoció que el país compite en desventaja frente a Guatemala y El Salvador, donde los marcos arancelarios y de inversión ya han sido ajustados para favorecer a sus industrias. El sector de arneses automotrices —uno de los motores de la manufactura en zonas como San Pedro Sula y Puerto Cortés— es particularmente sensible al arancel del 25%, que encarece la producción y desincentiva nuevas inversiones en el rubro.
Inversión, infraestructura y ferrocarril
Más allá del comercio, Asfura presentó a Trump una propuesta de infraestructura ferroviaria para conectar diversos puntos de Honduras. «Le mostré el mapa con la posible ruta del ferrocarril; quedó de revisarlo, estudiarlo y se quedó con el mapa», detalló el mandatario hondureño. Ambos también identificaron sectores estratégicos como inteligencia artificial, tecnología y manufactura que podrían atraer capital extranjero si se logra mejorar la competitividad del país.
Trump, por su parte, publicó en Truth Social que la reunión fue «muy importante» y destacó la «estrecha colaboración» entre ambos países en materia de seguridad, incluyendo el combate a cárteles y narcotráfico.
Migración y TPS en la agenda
El Estatus de Protección Temporal (TPS), que beneficia a aproximadamente 60,000 hondureños en Estados Unidos, también fue abordado durante el encuentro. Las remesas provenientes de la diáspora hondureña representan cerca del 25% del PIB nacional, lo que convierte la política migratoria estadounidense en un factor determinante para la estabilidad económica del país. Asfura indicó que ambos gobiernos acordaron una revisión conjunta de leyes y mecanismos de cooperación migratoria, sin adelantar compromisos específicos.
Perspectiva
El impacto real de este acercamiento dependerá de la velocidad con la que se activen las negociaciones arancelarias y de si los compromisos se traducen en acuerdos vinculantes. Analistas locales señalan que Honduras necesita resultados concretos en el corto plazo para revertir la desventaja competitiva frente a sus vecinos centroamericanos y consolidar su posición como destino de inversión manufacturera en la región.






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